“La bahía de Hạ Long en tierra”: torres de caliza que se alzan entre arrozales en vez de en el mar. Los remeros te llevan por ríos lentos, bajo techos de cuevas tan bajos que hay que agachar la cabeza, y junto a templos a los que solo se llega por agua. En tierra es todo llano, ideal para la bici, entre estanques de lotos y arrozales hasta el pie de Hang Múa y sus 500 escalones.
Unas 3 horas en barca de remos, entre cuevas y templos a la orilla del río. Patrimonio de la UNESCO.
Un paseo en barca más corto por tres cuevas, con arrozales en las dos orillas. Algunos remeros reman con los pies.
Unos 500 escalones de piedra hasta un dragón en la cima y la vista que sale en todas las fotos de internet.
Una pagoda de tres niveles metida en un acantilado, a un paseo fácil en bici desde Tam Cốc.
Templos de los reyes del siglo X, una parada corta por el camino.
Un complejo de templos inmenso, con budas de bronce y una larga galería de estatuas.
Miles de pájaros vuelven a sus nidos hacia las 17:00.
En un día te da para la barca, Hang Múa y una pagoda, y duermes en Hà Nội. Fácil de encajar en cualquier punto del viaje.
Suma el humedal tranquilo de Vân Long, el parque de aves al anochecer y paseos lentos en bici. El viaje deja de parecer una lista para ir tachando.